Purgar un radiador de baño es una tarea muy importante cuando el radiador no funciona correctamente. ¿Por qué? Hay varias razones. En el caso de los baños, no se trata solo del confort térmico: estas habitaciones, debido a su propósito, están más expuestas al desarrollo de moho y hongos. Por lo tanto, la temperatura debe ser más alta que en el resto de la vivienda.
¿Qué hacer si el radiador no funciona correctamente? ¿Cómo purgar un radiador de baño? A continuación encontrarás una guía práctica que te ayudará paso a paso a realizar este proceso.
Purgar un radiador de baño: ¿cómo hacerlo?
Purgar un radiador depende de su tipo: algunos radiadores de baño están equipados con un sistema de purga que elimina automáticamente el aire del sistema de calefacción.
En otros casos, debes purgar el radiador manualmente. Para ello, sigue estos pasos:
- prepara las herramientas adecuadas: necesitarás una llave plana o una llave ajustable tipo ‘mordaza’, un recipiente para el agua y un paño para limpiar los elementos húmedos;
- apaga la calefacción (cierra el termostato): el agua caliente y el vapor que se escapan del radiador podrían causar quemaduras;
- localiza la válvula de purga: generalmente es lo que se llama un acople superior ubicado en la parte superior del radiador;
- abre la válvula: usando una llave plana, abre cuidadosamente la válvula de purga. Escucharás un silbido característico: es el aire saliendo del radiador. El proceso de purga terminará cuando solo salga agua del respiradero. Recuerda colocar un recipiente debajo del radiador;
- si el agua fluye uniformemente desde el radiador y no escuchas ningún silbido, puedes cerrar la válvula: el proceso de purga ha sido exitoso.
¿Cómo purgar un radiador de baño sin purgador?
Si tienes un radiador antiguo en el baño que no tiene purgador, también puedes eliminar el aire acumulado en él por ti mismo.
Solo necesitas llevar a cabo los siguientes pasos sencillos:
- equiparte con dos llaves planas, un recipiente y un paño para secar el suelo;
- cortar el suministro de agua al radiador: gira la cabeza del termostato a 0;
- coloca un recipiente en el suelo debajo del tornillo que se encuentra entre la válvula del termostato y la entrada de agua al radiador;
- con una de las llaves, afloja el tornillo más cerca del radiador, y con la otra sujeta el tornillo que se encuentra detrás de la válvula del termostato;
- escucharás un silbido que indica la eliminación del aire del radiador; cuando empiece a salir agua, aprieta el tornillo. ¡Listo!
¿Cómo identificar un radiador con aire?
A pesar de que el radiador del baño está encendido, la temperatura de la habitación no alcanza el nivel esperado. La causa podría ser un radiador con aire. Para confirmar que no se trata solo de una impresión subjetiva, verifica si el radiador tiene aire. ¿Cómo hacerlo?
- Verifica la temperatura del radiador: toca el radiador con la mano, tanto en la parte superior como inferior. De esta manera, sabrás si el calor se distribuye uniformemente. Si algunas partes del radiador están más frías que otras, significa que probablemente tiene aire;
- presta atención a los ruidos extraños: ¿escuchas golpes o burbujeos en el radiador? Puede que haya aire acumulado, lo que dificulta el correcto flujo de agua;
- verifica la presión en el sistema de calefacción: una presión demasiado baja puede indicar la presencia de aire en las tuberías y radiadores. Realiza una lectura en el manómetro en la caldera o en la válvula de llenado;
- mide la temperatura del baño: si es más baja de lo habitual y la válvula termostática está ajustada a un nivel constante, podría ser que ha llegado el momento de purgar el radiador.
Si notas alguno de los síntomas mencionados, existe una alta probabilidad de que el radiador de baño tenga aire. ¡Es hora de actuar!
Causas de un radiador con aire
Un radiador puede llenarse de aire por varias razones, algunas de ellas están fuera de nuestro control. En la mayoría de los casos, es posible evitar el problema.
A continuación, las causas más comunes de un radiador con aire:
- llenado incorrecto del sistema: durante el llenado de las tuberías o radiadores con agua, puede entrar aire. Esto ocurre cuando el proceso se realiza de manera rápida y descuidada;
- sistema de calefacción con fugas: el agua que se escapa puede hacer que el aire exterior entre en el sistema. Las fugas pueden aparecer en las conexiones de las tuberías o debido a válvulas o juntas dañadas;
- avería de la válvula de purga: un sistema defectuoso impide la eliminación del aire de los radiadores;
- presión demasiado baja en el sistema de calefacción;
- uso inadecuado de purgadores: los radiadores deben estar equipados con purgadores que permitan eliminar el aire acumulado. Si se usan incorrectamente, pueden generar problemas de aire;
- contaminación del sistema: las impurezas en el sistema de calefacción pueden bloquear el flujo de agua y favorecer la acumulación de aire.
Identificar la causa del aire en el radiador ayudará a prevenir el problema en el futuro. Si el problema persiste y el purgado no da los resultados esperados, vale la pena consultar con un profesional.
¿Por qué es necesario purgar un radiador con aire?
El aire acumulado en el sistema de calefacción puede afectar su funcionamiento e impedir el calentamiento adecuado de la habitación. Un radiador correctamente purgado garantizará un funcionamiento eficiente y uniforme del dispositivo, lo cual también se traducirá en ahorro de energía.
Un radiador que se calienta de manera desigual, burbujeo y ruido de agua son los signos más comunes de aire en el radiador. Sin embargo, también es importante recordar que el aire puede causar corrosión dentro del radiador, lo que contribuye a su desgaste más rápido.
En el artículo hemos explicado cómo purgar un radiador de baño de tipo escalera sin necesidad de llamar a un profesional. Recuerda que purgar regularmente el radiador del baño ayudará a mantener el correcto funcionamiento de todo el sistema de calefacción en tu hogar.